EL CHINGOLO
Vive
solo o en pareja y tiene un pequeño copete.
Es de
plumaje gris terroso en la parte superior, rayado de negro parduzco, la
garganta y la parte anterior del cuello son blancas, un color castaño se
ensancha a los lados del cuello y se ennegrece en la parte anterior mide 15 cm., de las cuales un
tercio pertenece a la cola.
El pico es corto y cónico, de alrededor
de 1 cm.
y medio y la cola, también corta, suele medir unos 4 centímetros.
La cabeza es gris con una banda negra y un pequeño copete gris. La garganta es
blanca, con collar de color canela. El dorso es pardo, manchado de negro; el vientre es pardo con reflejos pardos. Los
jóvenes tienen el pecho manchado de negro.
Es un
pájaro muy común en América Central y del Sur, desde Méjico hasta Tierra del
Fuego. En nuestro país no hay zona en la que no se encuentre alguna de sus
variedades. Puede habitar en alturas superiores a los 3500 metros. La única subespecie de Zonotrichia capensis que ha desarrollado el hábito de la
migración es el chingolo austral (Zonotrichia capensis australis), habitante
del Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, que en otoño debe migrar
por la cordillera hasta Tucumán, Salta y Jujuy en busca de clima más propicio.
Se
dice que en el partido de Lanús, y más específicamente en el barrio de Monte
Chingolo solía haber grandes variedades de estos pájaros, lo cual dio origen a
su nombre.
Pájaro
chingolo, pájaro sudamericano: en zoología, orden de aves terrestres,
voladoras, de pico recto, torsos cortos y cuatro dedos, por lo común del tamaño de un gorrión y . de canto melodioso.
Se lo llama Chingolo, cachilo, viento sur,
guitarrita del campo, pájaro payador (Zonotrichia capensis).
El
chingolo pertenece al orden de los paseriformes y, dentro de los paseriformes,
a la familia de los fringílidos.
Los
paseriformes son aves por lo general de vida terrestre (no acuática), de patas
adaptadas para posarse en los árboles, con tres dedos orientados hacia
delante y uno hacia atrás, que hacen
nido y cuya cría sale del huevo sin
plumas y sumamente indefensa.
Los
fringílidos son paseriformes de pico corto, cola corta y uñas débiles que
cantan melodiosamente. Algunos de los fringílidos más conocidos además del
chingolo, son el cardenal, el jilguero, el corbatita, el cabecita negra, el
afrechero. Las distintas variedades de chingolo, se diferencian unas de otras
por el color y por el tamaño del copete.
El
chingolo es un pájaro confiado. Suele frecuentar los lugares habitados por el
hombre y se acerca a las casas en busca de restos de alimentos, también campos,
terrenos con arbustos y montes. Se
adapta muy bien a la vida de jaula.
Es inquieto y veloz en el vuelo. En tierra camina a los saltitos. Se acuesta más tarde que otros pájaros, de
modo que se lo escucha cantar ya muy avanzado el crepúsculo cuando los otros
pájaros ya duermen. Se espanta con facilidad (es muy precavido). No son fáciles
de atrapar y no les gusta vivir en cautiverio, salvo en jaulones grandes donde
los límites sean menos estrechos.
El
chingolo se alimenta tanto con granos como con insectos.
Durante
la época de crianza de los pichones es común verlo llevando en el pico
langostas, mariposas, lombrices.
Al
llegar la primavera los chingolos forman pareja y se ocupan de construir el
nido. Suelen prepararlo en el suelo, al
pie de cardos o matas. Se trata de una
construcción muy prolija.
La construcción del nido está a cargo
exclusivamente de la hembra. Comúnmente
lo realiza en una depresión del suelo, así los bordes del nido quedan
bajo el nivel del terreno, protegido del viento entre matas y cardos.
A veces también lo levanta entre dos ramas de un árbol o en un poste e incluso es posible que nidifique
entre raíces o en huecos de barrancas. La hembra construye el nido en forma de
copa de unos 9 cm.
de diámetro y 7 de profundidad con pajitas, cerdas y crines. Le lleva unos tres
días realizarlo, tras lo cual acondiciona el fondo para hacerlo más mullido.
En este nido depositará de 2 a 4 huevos pequeños (de 19
por 15 mm.)
de color celeste con manchitas parduscas.
Los chingolos tienen dos posturas al año. En
Buenos Aires, la primera nidada generalmente se produce en octubre y la segunda
de diciembre a enero, o más tarde.
Dado el escaso alimento en la montaña, el
chingolo andino pone sólo dos huevos igual característica se da en las zonas
tropicales. Después de alrededor de 13 días de incubación, nacen los pichones
que permanecen en el nido de 9 a
11 días, siendo alimentados por ambos padres, casi exclusivamente con insectos.
Trenzan pajitas dándoles forma de taza y
tapizan el interior con cerdas o pelos.
La
hembra pone cuatro o cinco huevos verdosos con manchitas marrón claro de un
centímetro y medio o dos centímetros de diámetro.
A
menudo los tordos, que no construyen nido, depositan sus propios huevos en el nido del chingolo. El chingolo lo
acepta y lo incuba junto con los propios.
Cuando nace la pollada sucede a veces, que los
pichones del tordo, que son más grandes, desalojan a los del chingolo del nido.
Otras veces lo comparten y los padres chingolos, que son excelentes padres
adoptivos, alimentan a todos por igual. Compite con otros pájaros semejantes en
la búsqueda de alimento. La época de cría del chingolo comprende de septiembre
a febrero, con variaciones según las subespecies. El cortejo lo realiza el
macho valiéndose del canto y el "pavoneo" ante la hembra. En el
suelo, el macho abre las alas mientras emite un armonioso canto. Luego
despliega las plumas en abanico y extiende la cola. Pueden llegar a sostenerse
verdaderos combates prenupciales.
Cuando
nacen los pichones su cuerpo está cubierto de un oscuro plumón, cuando abandonan el nido el
plumón es reemplazado por otro grisáceo; es el plumaje juvenil que, en pocas
semanas se desgastará. Es entonces cuando se produce la segunda muda, que afectará
al cuerpo y a las cubiertas alares pero no al resto de las alas ni al la cola.
Este plumaje ya es igual al del adulto. Los adultos también experimentan uno o
dos cambios de plumas en los períodos pre y postnupcial.
Sus enemigos son fundamentalmente los
lagartos, culebras, comadrejas, felinos, los zorros y las aves de rapiña.
En la Argentina se extiende a lo largo de todo el
territorio, salvo las Islas Malvinas donde aparece esporádicamente y una
estrecha franja cordillerana. El
chingolo habita los descampados subtropicales y templados de Brasil, Paraguay,
Uruguay, Chile, Perú, Ecuador, Colombia y Argentina. Evita las zonas tropicales
y las de gran altitud.
Los hábitat preferidos del chingolo son los
espacios abiertos, con árboles y arbustos, y los cultivos y plantaciones, ya
que su dieta está integrada por semillas e insectos. Son fundamentalmente
granívoros pero se alimentan también de
insectos coleópteros, en menor proporción, y un 10 % de minerales. Como
todos los "semilleros", los chingolos parten los granos con los
bordes cortantes de sus picos y la ingesta de semillas se ve favorecida por el
movimiento de la mandíbula inferior, de adelante hacia atrás.
Para buscar alimento, los chingolos suelen
agruparse. En el sur de la
Argentina es común verlos en las inmediaciones de los
bosques, cerca de casas y quintas y entre los rastrojos de los cultivos
procurando su comida en el suelo. En
estos casos se asocia con los gorriones,
con quienes suele confundírselos, aunque se identifican gracias a su copetito
gris. Así, la alimentación del chingolo es omnívora.
Aunque el chingolo no es un ave estrictamente
gregaria, ocasionalmente puede formar bandadas de varios cientos de individuos,
que se dispersan si algo las espanta.
En la zona de los Andes suelen juntarse con otras aves como el fringilo
amarillo, el fringilo plomizo y grisáceo, en intersticios y bóvedas de las
rocas.
Estos refugios son usados durante la noche
como especies de "dormitorios colectivos" en los que forman grupos de
hasta 200 individuos defendiéndose del frío.
Durante
el período de reproducción y crianza el canto les sirve para comunicarse y
guiar a los pichones. Aún se desconoce por qué con frecuencia el chingolo canta
de noche.